Conforme a los criterios de
Tal como compartió el medio The New York Post, la mujer recibió una carta de desalojo de su residencia para personas mayores. De acuerdo con la misiva, tenía únicamente tres días para abandonar el asilo a menos que realizara un pago de US$110.000.
Jean Jacques se sorprendió ante el anuncio, pues lleva viviendo en la residencia los últimos 22 años debido a que, aseguró, firmó un contrato vitalicio con California-Nevada Methodist Homes en 2022 para poder vivir en su hogar para ancianos Forest Hill Manor, ubicado en Pacific Grove, California.
Según relató, para poder vivir por el resto de su vida en el lugar, en su momento, realizó un pago de US$250.000 y, además, pagó un alquiler mensual de US$5.000. No obstante sus ahorros se agotaron.
A pesar de que los nuevos dueños afirmaron que respetarían los contratos anteriores de los inquilinos que habían firmado acuerdos de por vida, Jean Jacques recibió una carta el pasado 16 de agosto por parte de la compañía con sede en San Francisco, en la que le notificaban su desalojo a menos que pagara.
Como era de esperarse, la anciana dijo que se quedó en shock, pues la razón por la cual decidió mudarse al lugar en primer lugar fue precisamente para garantizar que tuviera cuidados por el resto de su vida.
Si no paga podría se desalojada del asilo.
Foto:
¿Qué dicen los defensores de la mujer que está por ser desalojada del asilo?
Ante la difícil situación, Jean Jacques, decidió buscar asesoría legal y sus defensores descubrieron que su contrato sí era válido y estaba protegido, el problema es que las políticas que garantizaban que ella podía vivir en el asilo hasta que muriera, no eran claras.
La razón de lo anterior es que la atención de por vida solo está considerada como incondicional para los dueños anteriores, pero ese beneficio no se traspasa a Pacific Grove Senior Living, los nuevos dueños del lugar.
Ahora los defensores de la mujer están luchando para que la compañía haga lo correcto y mantenga el contrato original de manera que ya que no pueda ser desalojada.
